sáb. Sep 21st, 2019

‘Desierto’: En medio de la nada

 

En un mundo donde todo está explorado, el desierto es uno de los pocos terrenos donde la ley de la supervivencia iguala a todos los seres humanos. Jonás Cuarón establece en la frontera árida entre Estados Unidos y México su último trabajo ‘Desierto’, el cual emplaza a un grupo de inmigrantes intentando sobrevivir contra la naturaleza tanto del mismo terreno como la del hombre, encarnado por Jeffrey Dean Morgan, el cual les irá dando caza con todos mediante su fusil y su fiel acompañante.

Jonás Cuarón usa ambos conceptos mencionados en el anterior párrafo para construir una historia en la que el cine de acción se mezcla con algunos tintes de las películas slasher. El planteamiento de la película es parco y se centra en la acción y en un ritmo frenético y constante que simula una versión salvaje del juego del gato y del ratón. Sin embargo, como en ‘Gravity’, la acumulación de ciertas ideas se marcha por el retrete en cuanto Jonás decide emular lo peor de la película dirigida por su padre: introducir una escena emotiva para impulsar el clímax del tercer acto.

Ese síntoma no es aislado. Si en el guion se encuentran recursos que optan por el camino de la salida fácil, también sucede lo mismo en la dirección y el montaje. ‘Desierto’ combina momentos inspirados con otros deslucidos. Un ejemplo de ello se encuentra ya en la primera secuencia de la película, cuando el personaje protagonizado por Gael García Bernal sale a ayudar a la gente que tiene que guiar a los inmigrantes más allá de la frontera con Estados Unidos. En ese momento la escena pide calma; sin embargo, se opta por ir haciendo varios cortes, cortando así el ritmo de la escena para imprimir una velocidad innecesaria a un diálogo tan fluido de por sí como tenso.

Esa es, por desgracia, la tónica general de ‘Desierto’. Hay escenas inspiradas como la primera demostración de poder del patrullero estadounidense, donde la impunidad del agresor desde la quietud acaba con los pavorosos mexicanos, con otras donde el montaje se dedica a cortar el ritmo interno de las escenas o incluso donde el director intenta recursos como planos cenitales u otras composiciones al final de la película que emborronan algunos de los aciertos de la película. Dichos síntomas son la muestra de la angustia constante de Jonás Cuarón por crear una película frenética aún a costa de deslucir el aislamiento y la naturaleza primitiva que su último trabajo desprende en más de una ocasión.

‘Desierto’ se estrena el 5.1.17.

Carlos Martínez.

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