vie. Nov 22nd, 2019

‘El caso Fischer’: huida hacia tierra de nadie

 

Se enciende la pantalla del televisor en medio de la sala de cine. Múltiples canales de noticias anuncian el gran bombazo que dará lugar a ‘El caso Fischer’: el prodigio del ajedrez estadounidense Bobby Fischer ha abandonado su segundo enfrentamiento de quince de cara a convertirse en campeón del mundo. Este flashforward parece un inicio prometedor, pero por desgracia solo es el inicio del camino hacia ninguna parte.

El planteamiento, a priori, nos muestra la vida de Bobby Fischer, un niño enamorado del ajedrez que, a medida que llega a lo más alto del deporte, va teniendo más y más delirios psicóticos. El simbolismo, las grabaciones de carácter antisemita o sobre todo el constante registro de los teléfonos por si los han pinchado sirven de recurso perfecto para ilustrar la faceta más conflictiva de este personaje tan magnético como egocéntrico y paranoico.

Sin embargo, esa perspectiva sobre el estadounidense no es, ni de lejos, el verdadero motor de ‘El Caso Fischer’. Por desgracia, Edward Zwick y Steven Knight querían ilustrar cómo el ajedrez puede llevar al límite a sus deportistas, y cómo este deporte es un bello tira y afloja mental entre dos adversarios; ese aspecto, por desgracia, brilla por su ausencia, y solo hay que ver que, mientras se engorda el guion de una serie de clichés –la ambientación de California, por ejemplo, u otros clichés manidos por haber–, se olvida de lo más importante: esa belleza, planteada en un diálogo que mantienen los compañeros de Bobby Fischer, de la disciplina que, cuando debe hacer acto de presencia, casi siempre se produce una huida mediante varias elipsis.

El final es quizá la parte más loable del último trabajo de Edward Zwick y Steven Knight. Ahí se encuentra justo lo que la película quería proponer: ese duelo de titanes colosales, dentro y fuera del ring, que mantienen Spassky y Bobby Fischer –y en esta ocasión, con más doble perspectiva que nunca. Sin embargo, aún en este punto se necesita recurrir a una verbalización mal documentada para hablar de lo que sucede en el tablero. Ese trabajo poco pulido, por desgracia, muestra la realidad de ‘El Caso Fischer’: una película que no sabe aprovechar su potencial, y que, cuando lo hace, huye de lo que quiere proponer y toma la vía fácil.

‘El caso Fischer’ se estrena el 12.8.16.

Carlos Martínez.

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