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‘Cronista de sucesos’, humor negro, crónica anunciada, sucesos compatibles

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Cronista de sucesos

El teatro Lara nos ha regalado esta temporada una obra a que no le quedan muchas funciones y a la que aún se está a tiempo de asistir y disfrutar aunque en algunos momentos de la representación a uno se le puede helar la sangre por lo vívido e impactante de los sucesos que se cuentan.

Siete relatos diseccionados quirúrgicamente por la maestría de Juan Gamba que se multiplica en numerosos personajes salidos de la crónica más negra de las páginas de sucesos de un diario.

Sus gestos, sus muecas, las voces de las que dota a cada personaje y sus sinuosos movimientos o requiebros dramáticos dejan sin aliento y ojiplático a un espectador que quiere más y a lo largo de la función se vuelve un yonqui del suceso macabro aderezado con fina y lúgubre ironía.

Es posible imaginar los ambientes pues la plasticidad del autor es tal que con algunos cambios de plano, de enfoque de luz o de posición transforma el escenario en otro lugar del crimen.

La obra es un homenaje a tantos autores de crónicas de sucesos que han tenido informados, sobresaltados, algo temerosos y hasta morbosamente fieles a muchos seguidores de un género clásico e imprescindible y tan antiguo como el más antiguo del mundo pues es consustancial a la humana condición.

El propio actor Juan Gamba y Andrés Berlanga crean unos “diálogos” y una dramaturgia que a la luz de un candil o de una farola pone los pelos de punta y eriza el vello y provoca que antes de seguir mirando te asegures de reojo de que no serás la próxima víctima. Los efectos de iluminación, en este sentido, son muy bien logrados por Carlos Marcos Molins.

El drama funesto está bien trufado con el más rabioso humor negro. Como la vida misma provoca la carcajada en la más tétrica y siniestra circunstancia. Las historias son sorprendentes y los desenlaces ingeniosos.

Para ello han tomado, entre otros, relatos de Roald Dahl, Max Aub, Pía Barros o el mismo Andrés Berlanga que fue cronista de sucesos y que falleció el pasado mes de febrero. Los relatos fueron publicados en un diario de máxima tirada en los años 70 y ya desaparecidos y fueron recogidos por el propio autor en una obra titulada asimismo “Sucesos”.

La obra recoge de manera algo caustica como se trabajaban los sucesos en aquellos años y cómo se las ingeniaban los reporteros para mandar una crónica a la redacción o hacerse en primera persona con la exclusiva de un testigo o acceder al lugar del crimen. Para ello contaban con mucha calle, buen hacer profesional, buenos contactos en la policía y hasta en ambientes poco recomendables y mucha osadía.

El autor juega con el lenguaje, polemiza con los personajes y hasta se burla de alguno. A todos les da un particular sello expresivo y aunque son muchos los que salen a escena en estos relatos y crímenes ejemplares, como subtitula el propio autor su obra, todos tienen una característica singular y diferenciadora. A todos les da una voz propia y esa es lo que confiere al espectáculo también una singularidad pues un autor en escena desarrolla y condensa, despliega y pinta las más variadas y hasta tétricas circunstancias homicidas que permiten mascar en el ambiente que el siguiente suceso aún será peor y aún se permite terminar el relato con una mueca de humor macabro.

El autor juega, igualmente, con los sucesos de la más prosaica crónica negra y otros de magia e incluso fantasmagoría inverosímil. Juega con la intención más siniestra y premeditada y con los más fortuitos, accidentados y azarosos desenlaces. Filos de cuchillo y elaborados crímenes se la juegan con calaveras parlantes o desconcertantes y chambones finales. La Muerte comprimida como sombrío genio que se reduce o se agranda.

Juan Gamba crea, interpreta, divierte, sorprende y como un moderno juglar juega con los silencios y los vibrantes sonidos procedentes de un rico repertorio vocal con el que da vida a todos los personajes que nos presenta y que van pasando, algunos a mejor vida, ante un sobrecogido, asombrado y atrapado público.

Más info: Teatro Lara

Javier Torres.

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